Muero en tus labios
Entreabiertos
Masticando esa sonrisa
Que me encanta
Nado de espalda
Captando bajo mi cuerpo
El tacto ligero
De tus muslos
Abro el camino misterioso
Sin prisa ni pausa.
Bebiendo el anhelo
En un suspiro sin viento
Caramelizando tus pezones
A punto de cruz
Sorbiendo hasta el fin
Sin dejar de enjabonarte
Me agrieto en una desazón
Que me empuja por dentro
Borrándome
Miro afuera y no vienes
Todavía
Por el camino de siempre.
Extiendo el cuello al cielo
Y grito tu nombre.
Adivinarte las palabras
Que me escondes
Soñar que me buscas
Más allá del sol, del viento,
De la mar
Soñar encontrarnos
Esparciendo la tormenta
Más allá de los besos estrenados
Pensando que todo es nuestro.
Húmedas metáforas.
Que no seas el objetivo
Sino tan sólo
La consecuencia
Me muero de encogimiento
De tanta lluvia empapando
Todo el enojo y tanta ansia
De quererte reluciendo
En mi cama, en mi prado.
Me muero
Y tendré bastante
Con un boca a boca profundo
Lamiéndote la espuma
Del café en los labios
Porque
No sabes cuánto deseo
Deviene llanto en la espera
Cuánta espera, desazón,
Cuánta sombra toma
Los espacios vacíos
Cuántos espacios sombríos
Me asedian
Y todo, al fin,
Es más que lluvia de estrellas
Si puedo saborear
La acidez
De un buen kiwi a medianoche.
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