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jueves, 12 de mayo de 2022

GROSELLA EN LOS LABIOS

Siente la lluvia por dentro y por fuera. A fuerza de negar el sol la húmeda sensación permanece y aumenta, royendo sus entrañas. Estaba tan tranquila y esperanzada. Si lo hubiese sabido, imaginado siquiera... No deseaba gran cosa, una charla amena, unas tapas, unos ojos verdes (no imprescindibles) y unos refrescos. Una tarde divertida. Una primera cita a ciegas que sólo fuese un comienzo. La había abducido con zalamerías que dio por ciertas y se abrio en canal bajo el paraguas de la nube de los deseos. Quién se lo iba a decir a ella, tan pragmática, tan antigua. Pero la vorágine la engulló y cuando presintió que debía echarse atrás ya fue tarde. Abrió su casa a una última copa para él, la primera para ella. Se perdió un instante en el baño y ya no vio nada más. Al despertar observa en la mesita los dos vasos -vacio el suyo, lleno el del hombre- y comprende el sabor de grosella en sus labios. Entiende el dolor en su vientre mientras busca bajo la cama las bragas perdidas. No encuentra ni rastro del desgraciado, tan solo unas gotas de pis en el baño antes de bajar la tapa.

jueves, 10 de marzo de 2022

DESDE EL PESCANTE DE LA DILIGENCIA

Contaba mi padre que conoció a Billy el Niño. Lo había llevado de Nuevo México  a Arizona al morir su madre. Sólo era un adolescente en busca de trabajo y papá le dejó viajar a su lado y le enseño a manejar el látigo y las riendas. Billy decía que de mayor tendría su propio rancho. Cuando los asaltantes detuvieron la diligencia, nadie se movió. Levantaron todos sus manos y Billy silbó, disimulando. Miss Presley recibió un balazo que le partió la tráquea y su amado no llegó a conocerla carnalmente, ni hubiese podido pues el segundo disparo de los forajidos le arrancó de cuajo los huevos. Mientras uno de los bandidos vigilaba, los otros registraban los equipajes. Parece ser que al vigilante le llamó la atención el silbo de Billy y le inquirió sobre dónde había escuchado esa canción, una vieja balada irlandesa. No debió el hombre bajar la guardia pues Billy, haciendo ademán de ir a contestar, asió el revólver de papà y disparó cuatro veces: el irlandés, los dos ingleses y el negro sembraron de sangre el polvoriento camino.  Billy, catorce años, iniciaba una leyenda. Papá siempre nos contaba que desde el pescante de la diligencia se ve todo más claro y ese día más que nunca.

jueves, 10 de febrero de 2022

LA CAMPANILLA DE CASCABEL

LA CAMPANILLA

Suena la campanilla. Oigo lamentos quejumbrosos salpicados de terribles maldiciones. Desciendo despacio la escalera conteniendo la respiración. La moqueta amortigua mis pasos, lentos comparados con el galope desenfrenado de los latidos de mi corazón. El árbol caído y los adornos esparcidos caóticamente alfombran el salón. Me acerco sigiloso y lo encuentro tendido en el piso agarrándose la pierna, la sangre disimulada en el rojo pantalón. Papá me enseñó a pescar de pequeño y he colocado un cascabel en la punta de la estrella del árbol. No estaba seguro de que funcionara pero sabía que en cuanto el cepo se cerrara caería. Doy la vuelta al hombre colocándolo boca arriba  y estiro su barba blanca la cual no se desprende, contrariando mis espectativas.  Por la ventana asoma una cabeza de reno con los ojos como platos...

jueves, 13 de enero de 2022

SE ACABÓ

Luís me pidió ver la puesta de sol y acto seguido me soltó un "ya no te quiero"; no supe qué contestar, yo, que jamás le había negado nada.
Pronto una nueva relación llenó mi vida. No me sentía aún preparada para ello pero al oir por primera vez aquella voz supe que sería para siempre. Era cuñado de Luís.  No el tipo de cuñado que todos tenemos en mente. No era soez ni desagradable ni imponía sus opiniones; era prudente y no hablaba cuando no sabía de un tema, sólo escuchaba y asentía, o no, con una sonrisa.
Por otro lado, me trataba como a una reina. Me   susurraba al oído y yo, con gusto, le complacía. El último invierno me llevó a un refugio de montaña en la sierra madrileña donde pasamos dos hermosas noches. Por el día, mientras él esquiaba, lo esperaba en la habitación  sintonizando canciones de amor, lujuria desenfrenada en el pequeño televisor del cuarto.

Fui muy feliz con él y añoro esos  años como los mejores de mi vida. Hoy, en este mercadillo donde no dejo de sonreir para que alguien me recoja y consciente de que la obsolescencia me pasa factura, echo de menos sus palabras cuando llegaba  después del trabajo, siempre las mismas: "Alexa, ponme música"...

jueves, 9 de diciembre de 2021

EL SECRETO


El hijo de María es un tesoro, oro de ley, la joya de su madre. En la escuela, el primero; sus amiguitos siempre lo buscaban para el fútbol y para intercambiar los cromos repetidos; todos querían ir con él al cine, a  misa o, simplemente, a pasear por el parque. Era, además, parlanchín y zalamero y las chicas se le acercaban confiadas en el patio del colegio o a la salida de la iglesia o le iban a animar a la cancha, dónde no se le daban mal los deportes; pese a su baja estatura jugaba al baloncesto mucho mejor que muchos chicos mayores que él aunque al hijo de María le gustaba más el fútbol.
Creció el chaval creyéndose todo lo que de él hablaban en el pueblo y se creía invencible. Sabía de su fama y se aprovechaba de ello. Solamente Petra, aun con sus fierros en los dientes y su mirada torcida, conoció un día su secreto pero no llegó jamás a contarlo.

El hijo de María, oro en paño, se despide de su madre, llama al guardia y desaparece tras las puertas de hierro dejándola con un mustio adiós colgando del intercomunicador y una lánguida lágrima en la manga...

jueves, 11 de noviembre de 2021

VERDE PISTACHO

EL CUARTO VERDE PISTACHO

Sé que estás cerca, observando mi entrepierna a través del muro. Lo sé. Y con mis trémulos muslos separados se abren tus párpados tras el minúsculo redondel que piensas que no sé ver. Mi cuarto en la pensión no es muy amplio -como el tuyo, supongo-: una cama grande para uno,  justa para dos, un pequeño sofá de escay y una mesita redonda junto al rácano minibar. No hay siquiera un triste televisor.
Sé que estàs cerca, con tu aliento rojizo y oleoso hendiendo el tabique que nos separa. Sé también que manipulas tu hombría mientras me miras y ahogas tus jadeos entre los dientes apretados. Eyaculas de cara a la pared, apuntando tembloroso hacia el pequeño boquete, apoyando la cabeza con los ojos cerrados, abres la boca apretando firme el miembro con tu fuerte y venosa mano. Un fino churrete resbala hasta el suelo oscureciendo la pintura verde pistacho reseca de mi cuarto. Una gota de sangre negra brota de tu labio inferior y salpica tus blancos zapatos de ante, los que te limpio siempre cuando sales de casa en la mañana lanzándome al aire un beso...

martes, 29 de junio de 2021

NOWHERE GIRL EPISODIO SEGUNDO

   Entonces desapareciste. Como si todo no hubiese sido más que un fuego fatuo en la noche de San Juan. Como una liebre en la lluvia de noviembre, como una lágrima en el fondo de la maleta. Como si mis besos hubiesen llenado de escarcha tu entrepierna sedienta de miel. A contracorriente, como siempre. Si ya éramos libres, ¿qué aliciente tenías? Te gustaba, te gusta, creer que eras mejor que las demás, creer que ganabas, ser el perro del hortelano ( ni como ni dejo ¿o tú sí comías?), tal vez siempre has mentido aún sabiendo que a ti te mentías mientras yo te nombraba en otros jardines.

   Entonces desapareciste. Como la niebla en el sol. Como la luz de tu ventana entre los listones de los postigos polvorientos y sangrantes. Tus ojos verdes se llenaron de hiel cuando tus afilados colmillos soltaron la presa mientras tu risa resonaba en mis sienes y mi piel rezumaba el chapapote de tu desidia.
   Entonces desapareciste. Después de voltear mis entrañas, de arrebatar mi pasado y freirlo despacio, cociéndolo después al gratén de las uñas de tus pies torcidos, de tu boca engalanada de orgullo, de tus collares falsos y el cuarzo y las piedras de nuestras perlas ensangrentadas. Entonces pugné por intentar olvidar tus migajas y te me hiciste carbón entre las piernas de mis amantes mientras rizaba el vello de mi nueva realidad lejos de tus cojines, de tu cama, de tu casa, de tu mundo de mentiras y mientras estiro la punta de mi manta nueva olvido la colcha de las cenefas descoloridas...